martes, 16 de marzo de 2010

Paz en Medio de la Tormenta:


Hace 15 día mi esposo fué asesinado en una forma cruel y salvaje por hombres que le atacaron mientras se dirigía hacia su trabajo. No le robaron nada, pero usaron un machete o un corvo para causarle el mayor sufrimiento posible. Fué tanta la barbarie usada que solo unos endemoniados pudieron sentir placer en tanta maldad. 


Solo Dios nos ha dado paz a mi hijo y a mí en medio de esta tormenta... esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Sí, hay tristeza, pero no es un dolor que destruye, ni que me haga decir como Noemí: Llámenme Mara, porque el *Todopoderoso ha colmado mi vida de amargura. "Me fui con las manos llenas,  pero el Señor me ha hecho volver sin nada.  ¿Por qué me llaman Noemí si me ha afligido el Señor,  si me ha hecho desdichada el Todopoderoso? (Rut 1:20-21. Nueva Versión Internacional).  (Mientras Noemí significa Placentera o Dulce; Mara significa Amarga).  Aún en medio de este valle de sombra y de muerte podemos ver la mano misericordiosa de Dios. No solo sosteniéndonos, sino también por la forma en que venía fortaleciendo nuestra fe desde hacía semanas. 


El pastor había comenzado una serie de prédicas sobre el libro de Ruth. Y nos había desafiado a examinar si en verdad creíamos que Dios tiene el control de todo lo que pasa. También a examinar si somos como Noemí (que regresó al pueblo escogido, pero debido a que en su corazón habían heridas que no había permitido que Dios sanara, la amargura le impedía volverse a Dios de corazón. Ella se volvió a una religión pero no a Dios. O somos como Orfa, que cuando se convenció que el volverse a Dios podía significar renunciar a su sueño de volver a casarse, prefirió regresar a su vida anterior. O somos como Ruth, dispuesta a seguir a Dios por amor y fidelidad, aunque eso signifique renunciar a lo que nos es conocido y familiar; y aún a renunciar a nuestros sueños. Noemí, buscaba pan; Orfa un nuevo esposo; Noemí, a Dios. Tres viudas y tres reacciones. 


Creemos que Dios tenía el control aún en los momentos en que -en su soberana voluntad- permitió que las cosas pasaran así, y en que aún de esto, El sacará cosas buenas (pues estamos totalmente convencidos de que, como dicen las escrituras: "Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que le aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan" (Rom 8:28 Versión Lenguaje Sencillo). Esto nos llena de paz.



Sabemos que se llevó a mi esposo en un momento en que su fe y entrega era plena... El domingo anterior a su muerte, luego de la cena, se levantó y mientras en su cara reflejaba maravilla y felicidad, nos dijo a nuestro hijo y a mí: ¡yo no le tengo miedo  la muerte... tengo la plena certeza de con quien me voy: con Cristo... No le tengo miedo a morir!


Y esa certeza de que -aunque ausente en su cuerpo- Jorge está presente ante Jesús, no solo nos da paz, sino también nos alegramos por él. Cuando pensamos dónde está, con quién está y cómo está, no podemos dejar de pensar que está mucho mejor allá. Y sabemos que la separación solo es momentánea, que -como dice un viejo canto- "no es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós, muy pronto allá en el cielo, nos reunirá el Señor". Ese es el mayor de los consuelos para nosotros.


Como dijo nuestro pastor durante su prédica en el velorio: "no estamos preparados para vivir, mientras no estamos preparados para morir".


Casi todos mis familiares, amigos y conocidos (aún los cristianos), están aterrorizados de que a Guillermo (mi hijo) y a mí, nos puedan hacer lo mismo los cómplices de los asesinos (a quienes por cierto, aún no los han capturado). No entienden cuando les digo que porqué voy a tenerlo: sé con quien y a donde voy, y también sé que Dios sigue teniendo el control de lo que pasa y que no pueden hacer nada que Dios no permita. Y todo lo que Dios hace tiene un para qué.


Me imagino la plática que satanás debe de haber tenido con Dios: "y cómo no te van a amar, si les has dado una familia feliz... cómo no te van a amar si los has protegido de tantos enemigos, peligros y amenazas a muerte; pero quítales eso y verás cómo reniegan de tí". Si Dios le permitió tocarnos así, es porque -como Job- nuestra fe se fortalezaría al depender de lo que El es y no por lo que recibamos o dejemos de recibir. Sé que Dios cuidó del alma de mi esposo y que cuida de la mía y de mi hijo.


Le pido a Dios que mi perdón para los asesinos y sus cómplices sea total y verdadero. Ayúdenme a orar no por venganza, sino por el arrepentimiento y la conversión de ellos. Sabemos que si ellos lo hacen y creen en Jesús como su Señor y Salvador, se convertirán en nuestros hermanos y sus pecados serán perdonados; pero pidámosle también que si no lo harán, los detenga; para que ya no sigan causando sufrimento a otros; pues nadie se merece esos actos de maldad de los que son capaces.


Ayúdenme también a orar para que pueda entender cuál es la voluntad de Dios para mi vida: si El me quiere llevar a un nuevo lugar para que le sirva allí (pues por el momento, hemos salido de nuestro hogar pues cabe la posibilidad que los asesinos sean personas de nuestro vecindario) o si El quiere que regrese a servirle allá. Donde los demás verán mi testimonio; especialmente mis vecinitos (los niños aquienes -por cinco años- les he enseñado a amar y confiar en Dios y a creer en su Palabra.


Hace un tiemnpo yo le dije a Dios que: si bien amaba la casa que El nos había regalado, la dejaría únicamente si me llamara a servirle en otro lugar. Y eso quiero saber. A dónde me está llamando.


De antemano agradezco sus oraciones y súplicas por mi hijo y por mí. Dios les bendiga.


PD: también ayúdenme a orar porque Dios provea a mi hijo de un trabajo.


2 comentarios:

Noemi dijo...

Hola amada hermana te saluda Noemi de El Salvador, he leído tu testimonio y muchas veces no hay palabras para decir, pero me uno en oración a tí, solo puedo sentir en mi corazón que la venida del Señor está pronta y que todos sus hijos estamos siendo probados, ayer una hermana muy querida también perdió a su esposo en un accidente de moto y ella resulto ilesa, muchas veces no entendemos; pero como tú dices preguntarnos ¿para qué?, que Dios nos ilumine cada día para hacer su voluntad y esperar en El, porque El tiene el control de todo. Recibe de mi el amor del Señor Jesús. Bendiciones. Mi blog es www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com. gracias por visitarlo, te enlazaré.

Margarita ✿ܓ dijo...

Tú y tu hijo son un testimonio tan fuerte!!! Oro por ti en este momento para que en tu corazón y el de tu hijo no se aloje resentimiento alguno, ni ahora ni nunca, para que siempre puedan ver el rostro de Dios bendiciéndolos y amándolos.
Que el Santo Espíritu de Dios los acompañe día y noche, y les siga dando la claridad de espíritu que tienen ahora. Con amor profundo que solo proviene de Dios les mando un abrazo muy grande y mucha fortaleza, verán que muy pronto dirán: "el Poderoso ha hecho grandes cosas por nosotros". Amén.